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FACTORES CRÍTICOS DE UN PROCESO ELECTORAL
Autor de Artículo
Ing. Juan Carlos Intriago Torres
F. Publicación
10 de julio de 2014
Edición
Primera
Artículo:
En el Ecuador, en los dos últimos años el Consejo Nacional Electoral ha ejecutado dos procesos electorales neurálgicos para la vida democrática del país: las Elecciones Seccionales del 23 de febrero de 2014 y las Elecciones Generales del 17 de febrero de 2013. Tras la ejecución de dos procesos tipo, en base a la autoridades que se elegían en cada una de ellas, hemos podido lograr luego de un estudio pragmático, una identificación y reflexión sobre los factores críticos de éxito, con la particularidad de que cada uno de ellos, llevan un sinnúmero de esfuerzos, no solo en el aspecto de inversión económica que éstos va concatenada a éstos, sino también factores críticos que se desarrollan paralelamente al proceso electoral per se, como son: la capacitación de todos los sujetos intervinientes en este proceso, desde la ciudadanía hasta los órganos directivos de las organizaciones políticas participantes; desarrollo integral institucional, éste último incluye aspectos tecnológicos así como uno de los factores más importantes, el talento humano eficiente y eficaz, especializado en materia electoral. El primer factor crítico de éxito sin lugar a dudas, es la planificación estratégica y especializada de las actividades y procedimientos que forman parte de los eslabones que se concatenan, complementan y subsumen unos a otros en un proceso electoral; esta actividad conlleva y se materializa a través de un desarrollo en tres documentos esenciales: El cronograma de actividades, que representa el listado de actividades específicas, que se deben cumplir en un periodo de tiempo determinado y en especial en el proceso electoral, cada actividad tienesus responsables directos e indirectos; y, finalmente la temporización límite de la ejecución de cada tarea, como meta singularizada. Una de las características de las actividades que se llevan adelante en cada proceso electoral, es que deben ser ejecutadas de acuerdo a la necesidad de cada territorio, sin embargo, existe un grado de dependencia una de otra, por la propia dinámica de un proceso electoral, es decir, en algunos casos, una alimenta a la otra. A pesar de este señalamiento, tanto en lo teórico como en lo operativo, bajo ningún concepto se debe comprometer el desarrollo de la planificación electoral. Otro de los ejes fundamentales; es el presupuesto electoral, uno de los factores de éxito de una elección desde la administración electoral, es que ésta sea el producto de la interacción multidisciplinar de las unidades que conforman dicha administración. En este sentido es indispensable, que el presupuesto electoral sea elaborado en conjunto con todas las unidades que se involucran en un proceso eleccionario, delimitando claramente las actividades a las que cada unidad está llamada a responder. Una vez unificado este documento sustancial se conoce cuánto va a costar todo el conjunto de acciones necesarias para el proceso electoral y el tiempo necesario para su desarrollo. El siguiente eje en la cadena de procesos es el Plan Operativo Electoral, elemento complementario, pero sustancial en la ejecución de las elecciones, éste es el eje matriz de actividades a desarrollar. En este documento técnico se detallan las responsabilidades de todas las unidades que intervienen en el proceso electoral y define las estrategias para el desarrollo de las actividades de cada una de ellas. Como podemos ver cada factor crítico de éxito se va componiendo de distintos elementos, como parte de la dinámica misma de un proceso electoral, así como de la institucionalización multidisciplinar del órgano de la administración electoral. Luego de la Planificación de un Proceso Electoral, el mismo que se puede desarrollar en un periodo de dos a tres meses, se encuentran inmersos procesos participativos y de debate; tenemos como segundo factor crítico de éxito, el financiamiento de la planificación, si no tenemos los suficientes recursos en cantidad y tiempo, se comprometerátodo el proceso democrático. Todos los procesos administrativos como: requerimientos, revisiones, autorizaciones y demás acciones correspondientes a la tramitología deben encuadrarse en lo previamente planificado y realizarse con anticipación, tomando en cuenta la realidad administrativa institucional. Parafraseando a un experto electoral, con quien me entrevisté en el ánimo de compartir experiencias en la ejecución de un proceso electoral, en su país; el presupuesto del proceso incluye una pieza fundamental, esto es, la posesión de una autoridad de libre elección que debe contar con toda la legitimación social, es decir, con el respaldo de un proceso electoral transparente, lo que implica la ejecución de todos los procedimientos que comprenden, y para mi admiración resaltó: estos procedimientos y la seguridad lamentablemente cuestan, es decir, que la democracia cuesta. De la misma manera y haciendo una comparación con países de la región, supe que el proceso electoral no es un proceso que signifique mayor estipendio del erario público. Colijo de lo señalado que ningún proceso electoral es comparable ni siquiera dentro del propio país, menos aún a nivel internacional; los procesos electorales son eventos democráticos que requieren de una legitimidad y ejecución maleable y adaptable a factores como: la cultura política del país, la historia general y democrática del país, las organizaciones políticas participantes, la configuración del Estado en cuanto a sus poderes, el funcionamiento institucional de la administración electoral y en general un sinnúmero de bemoles que al final harán variar presupuestariamente un proceso electoral, poniéndose de manifiesto una vez la importancia del conocimiento global de un proceso, sin descuidar ningún eje. Un Tercer factor crítico de éxito sin lugar a dudas es el Talento Humano. El personal que labora dentro de la administración electoral tiene dos características fundamentales, la primera de ellas es la adecuación multidisciplinar y técnica; y el segundo lugar el compromiso de responsabilidad cívica y de servicio al país, en este sentido se vuelve fundamental la selección del personal así como la capacitación, la preparación y la experiencia del mismo.
FOTALECIMIENTO DE LAS ORGANIZACIONES POLÍTICAS
Autor
Ing. Juan Carlos Intriago Torres
F. Publicacion
10 de julio del 2014
Edición
Primera
Artículo:
Los partidos políticos son criaturas complejas, según el autor José Antonio Gómez Yáñez quien lo expresa en un Prólogo del libro “Otro modelo de partido es posible” y por qué criaturas complejas; el propio autor no logra señalar una definición para ésta denominación; sin embargo, los reconoce como criaturas estructurales; es decir como un conjunto de procesos, acciones, actores, sub-acciones y su funcionamiento los hace parte de un sistema político dentro de un Estado. Estas estructuras, fácticas o no, delimitadas o no, reconocidas o no, para el caso específicamente ecuatoriano, han sufrido una serie transformaciones y más que transformaciones, interacciones sociales y ajustamientos de legitimación social, traducida ésta a un apoyo popular manifestado a través de votos y esos votos a escaños. Sobra decir que la realidad ecuatoriana y el desarrollo del sistema político electoral, ha dejado de lado la tesis de los años ochenta y noventa, en la que su estructura partidaria era la del “catch all” o de integración, en ella los partidos políticos trataban de hegemonizar su participación como entes políticos, con la finalidad de captar el apoyo de: ciudadanía política, ciudadanía a-política, asociaciones gremiales, comités reconocidos y no reconocidos, etc. Para lograr el objetivo anterior, los partidos o estos entes que trataron de captar todo, lo hicieron a través de varios mecanismos: delimitaron y flexibilizaron a sus referentes ideológicos, redujeron al máximo la participación partidaria que provenía desde sus afiliados o militantes, fortalecieron a sus cúpulas y dirigencias a través de procesos de una llamada democracia interna. Ahora, en un enfoque regional y hasta mundial, se puede decir que han migrado algunas formas de participación partidaria, que bien o mal se están empoderando de la región, y nuestro país no es la excepción. Se ha profundizado en algunas líneas de partidos políticos europeos, a través de los llamados partidos profesionales o “cartel parties”, esta modalidad partidariadesafía a la clase políticaporque se tiene que dar una nueva interacción entre lo social y popular y las exigencias de profesionalización de la política. Este modelo está representado en entidades o grupos asociados u organizaciones propiamente dichas, casi autónomas de su entorno, que tratan de reclutar a cuadros con trayectorias profesionales y los promocionan por sus los logros o estudios académicos, que transcurren íntegramente en sus propias organizaciones alternando y compatibilizando cargos públicos o internos. Además, este tipo de organizaciones políticas, fuera del concepto que manifiesta la Constitución de la República del Ecuador y el propio Código de la Democracia; sino, como el hecho asociativo de personas, han encontrado algo clave en la dinámica política-administrativa del país; esto es, el establecimiento de relaciones para proteger la autonomía partidaria, de su política y de esta manera tener claro, los recursos estatales que manejan la política y su juego en el sistema electoral y político. A pesar de, la descripción señalada anteriormente, este tipo de partidos o de agrupaciones políticas, desde la Ciencia Política, han sido ya valorados por autores (Duverger o Kirchheimer) como modelos que se ajustan a las descripciones teóricas y no prácticas como es el caso español, argentino y hasta chileno. Lamentablemente, la dinámica de la política en el Ecuador es muy variable y difícil de vaticinar, porque las diferentes estructuras que se pongan en práctica pueden caer en desuso, ya sea porque los partidos se vuelven ociosos en su actuar, a través de descuidos del diario vivir y de la dinámica social; se vuelven estructuras cerradas en las que se monopolizan sus ejes burocráticos en lugar de liderazgos políticos eficientes; falta de capacidad de respuesta a las demandas sociales; en general no ser modelos adaptables a las demandas y cambios de carácter político social. Por otro lado está presente la necesidad de adaptación de partidos o movimientos políticos a la sociedad de la segunda década del siglo XXI; es decir a una sociedad dinámica con tecnología de punta, elevada a una ciudadanía con altos niveles de instrucción, con cosmovisiones cada vez más abiertas y diferentes, que aunque puedan ser convergentes, llegan a hacer más compleja una sociedad y por ende una sociedad más difícil de satisfacer, en la que hay que encontrar un equilibrio de representación. Surgen en este momento varias preguntas, y haciendo un poco de memoria natural a las prácticas políticas que se veían en televisión nacional o se publicaban en periódicos de circulación local o nacional; preguntas como: ¿cómo armonizar las tensiones políticas de la actualidad con estructuras viejas y que no responden o que simplemente ni sabemos de su existencias?; ¿cómo compatibilizar las viejas sedes político partidarias llenas de sillas plásticas y carteles sin color, con las computadoras que faciliten una ordenación institucional de archivos?; ¿cómo empatar una sociedad que avanza a pasos agigantados y acelerados con estatutos partidarios pensados para inicios del siglo XX; y la más latente de todas ¿cómo hacer interactuar la ciudadanía política con formas de afiliación que se hacen ver como permanentes pero que se traducen a participaciones inocuas o sin trascendencia? . Este ejercicio puede ser estimulante para la mente no adecuada a las viejas estructuras de orden político, y pueden resultar grandiosas ideas de hacer la fusión planteada, sin embargo necesitaremos aterrizarlas en cosas tan fundamentales como son los propios inicios de los partidos y movimientos políticos, dejando de lado los fundamentos ideológicos y buscando un tecnicismo político. Luego de varios análisis una respuesta que puede resultar un poco obvia, pero sin embargo no escarbada; es qué pasa con las estructuras políticas de los partidos y movimientos políticos del país, estas funcionan en la actualidad. Es notorio que algunas estructuras (partidos y movimientos) políticas no han cumplido con un proceso de adaptación o mejor dicho de evolución a los desafíos cambiantes de la sociedad actual y que las mismas suponen dirigir. Este planteamiento no es una fórmula secreta para que funcione un movimiento o partido, sino solo son un par de apreciaciones, que después de conocer un poco más el funcionamiento del sistema político – electoral del Ecuador pueden resultar de legitima aplicación y en este sentido mejorar el funcionamiento del mismo. Como mencioné anteriormente una de las críticas a los partidos “catch all” era, la, por así llamarla, desvalorización de sus miembros o afiliados, en la que se ve reducido el papel de los mismos al levantamiento de la mano en asambleas o a la organización de grupos de campaña para determinadas propuestas y campañas políticas. Las estructuras políticas deben dotar a la ciudadanía de una representación, y otorgar a sus aliados roles determinantes en sus espacios de representación; creamos en los deberes de los afiliados, adherentes o militantes de las organizaciones políticas, evaluamos sus tareas y exijamos una rendición de cuentas. En segundo lugar, marcaba los mecanismos de interacción y designación interna de las organizaciones políticas y la paralización de las mismas en las bases de burocracia interna y representaciones eterna, a través de cargos vitalicios. Las nuevas estructuras de participación política nos obligan a una interacción dinámica y multidisciplinar, creemos en la cultura de dar un paso de lado sin dejar de fomentar la ayuda y el apoyo político. La representación rotacional y temporal refresca la actividad política. Los niveles de instrucción a nivel nacional ascienden, por lo que las estructuras políticas cada vez más requieren de tecnicismos de participación, no solo con la aplicación de la tecnología disponible sino a través de la formación profesional de personal en temas de participación, planificación, ejecución política; la formación de estos profesionales dotan de virtudes no solo a la estructura política, sino que además dan una confianza a la ciudadanía que cada vez le apuesta más a la instrucción específica. Señalaba estamentos, estatutos o regímenes orgánicos como cuerpos legales que requieren de una adaptación a la dinámica temporal de las organizaciones políticas, que resuelvan sus conflictos de manera rápida y eficiente, que extiendan la confianza de funcionamiento de la estructura a sus miembros. Estos 4 señalamientos aunque puedan sonar un poco trillados, o pueda ser que ya son aplicados en el país de una u otra manera constituyen la base fundamental de las nuevas estructuras político-partidarias a nivel nacional, regional y mundial. Las administraciones electorales de la región, incluyendo al caso ecuatoriano deben también propender a los cambios planteados desde el interior de los mismos como organismo regulatorio y de supervisión de las actividades partidarias. Como palabras finales, debo señalar que los ejes esenciales de los que actores políticos deben estar atentos, es la interacción de las estructuras políticas mencionadas en apego a la forma organizativa del mismo y su capacidad de respuesta.
VOTO ELECTRONICO UNA REALIDAD LATINOAMERICANA
Autor
Ing. Juan Carlos Intriago Torres
F. Publicacion
22 de junio del 2014
Edición
Primera
-
Artículo:
La progresivaevolución de las Tecnologías de la información y las comunicacionesTIC’sen estas últimas décadas ha favorecido al fortalecimiento de la democracia y la inclusión socio-económica en América Latina, algunos procesos como pago de impuestos, servicios, requerimientos y entregas de información soportados en las TIC’s, han desarrollado lo que hoy conocemos como gobierno electrónico.Esteacelerado avancetecnológico, entre otros beneficios, ha propiciado una afinidadentre la tecnologíay el derecho político electoral,constituyendo un nuevo desafío en la automatización de procesos electorales. La automatización de procesos electorales nos lleva intuitivamente al término “Voto Electrónico” el cual se centra en el uso de tecnologías de información y en la ejecución de unajornada electoral utilizando equipos o máquinas de votación electrónicas que mejoren y agiliten el proceso para la obtención de resultados ágiles y veraces. Muchos países a nivel mundial ya se benefician del uso de la tecnología en los procesos electorales, en América Latina los países más avanzados son Brasil y Venezuela quienes ya han implementado desde hace algunos años esta solución en su territorio. Mientras que Argentina, Colombia, México, Perú, Paraguay e inclusive Ecuadorhan realizado proyectos pilotos de votación electrónica en ciertas ciudades con gran aceptación por parte de la ciudadanía. En nuestro País, ya hemos vivido algunas experiencias de Votación Electrónica, la primera se la realizó en las elecciones seccionales de 2004 con el 1% de las juntas receptoras de voto, en las capitales de las 5 provincias más importantes del país, en esa oportunidad se utilizaron urnas brasileñas, las máquinas las proporcionó la OEA en calidad de préstamo; y, los electores sufragaron mediante el uso del teclado, en el que introducían el número de la organización política de su preferencia. Otra experiencia se realizó en las elecciones para la Asamblea Nacional en el 2007, en este proceso el software fue proporcionado por una empresa colombiana que utilizó máquinas con el sistema touch-screem (pantalla digital). En julio de 2012, el Consejo Nacional Electoral llevo a cabo los pilotos de voto electrónico para elegir a los vocales de Junta Parroquial y Junta Parroquial Rural respectivamente, en las parroquias de:Panguinsa, cantón cordillera del Cóndor, provincia de Zamora, y La Esmeralda, recinto electoral del Cantón Montalvo, Provincia de Los Ríos, esta última eligió a sus autoridades por primera vez de manera electrónica. Para las elecciones seccionales de 2014,el Consejo Nacional Electoral entre los proyectos emblemáticos, ejecutó el de “Votación Electrónica” el mismo que implementó con diferentes tecnologías en las provincias de Azuay, Santo Domingo de los Tsachilas y Pichincha, por primera vez la institución implementó de manera íntegra este tipo de votación en dos provincias del país, obteniendo resultados generales en menos de dos horas y con cero impugnaciones por parte de las organizaciones políticas; esto evidencia la aceptación, credibilidad y trasparencia en este tipo de soluciones informáticas en los procesos electorales. Con estas pruebas y planes pilotos, el país ha tenido la oportunidad de conocer y experimentar un número importante de soluciones integrales de votación automatizada, lo que permitirá escoger o desarrollar, a las autoridades correspondientes, en un futuro cercano una solución cien por ciento adaptada y pensada para nuestras necesidades socio-culturales; pero lo más importante de estas experiencias fueconocer el grado de aceptación de la ciudadanía sobre la aplicación de una nueva tecnología en el campo electoral, obteniéndose una respuesta positiva del 85% “sufragar de esta forma es más sencillo.”. En todo el mundo y especialmente en América Latina existen detractores de este tipo de soluciones informáticas quienes consideran que la democracia digital (E-Democracy) no es más que una forma de autoritarismo digital en donde pocos son los que tienen el control, este ha sido uno de sus argumento de batalla con el que han intentado menospreciar el avance significativo de la tecnología en aspectos de seguridad, capacidad, confiabilidad y trasparencia de los entesrectores de la democracia en los países de América Latina. Durante estas décadas los sistemas de votación electrónicos han sido perfeccionados significativamente tanto en su funcionabilidad como en su seguridad, pero sobre todo trabajan en brindar el mayor grado de trasparencia en cada una de sus transacciones, para lo cual se ha implementado y socializado criterios de: Autentificación, certificación, invulnerabilidad, unicidad del voto, anonimato, precisión, agilidad, verificación de lo realizado, y auditabilidad, temas con los cuales se ha ido cada vez más alcanzando la aceptación y confiabilidad de la ciudadanía y de las organizaciones políticas en este tipo de soluciones. Los organismoselectoralesen América Latina, que han decido automatizar sus procesos electorales, lo han realizado de forma paulatina tomándose el tiempo necesario para medir y analizar sus impactos. No existe una formula general que pueda aplicarse en todos los países de la región, porque cada uno tiene su propia realidad, el primer factor a tener en cuenta para logar el éxito. En cada ensayo o piloto realizadose han desarrollado arduas tareas de socialización, inclusión y capacitación, tanto a la ciudadanía así como también, a las organizaciones políticas, haciéndolos participes de cada fase del proceso, y logrando así, obtener un alto grado de confianza de parte de los involucrados y vencer esa resistencia política que siempre ha existido. En la actualidad, la utilización de sistemas de votación electrónica, sin importar su tecnología o proveedor es una realidad en toda la región, es un caminodel cual no hay retroceso porqueavanza con voluntad política, pasos firmes y seguros.El voto electrónico clarifica y agilita los procesos en todos sentidos. No obstante, es importante que la ciudadanía conozca,participe y profundice en este tema,y conciba que el voto electrónico puede ser una herramienta excelente que ayudar a mejorar la relación democrática ypolítica de la ciudadanía, pero sobre todo dar un giro contundente a las arcaicas formas convencionales de votación que generan un sin número de errores y grandes pérdidas de tiempo.
CREANDO OPORTUNIDADES, EL PODER DEL VOTO Y EL FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA
Autor:
Ing. Juan Carlos Intriago Torres
F. Publicación
5 de julio del 2014
Edición
Primera
Resumen:
“El Poder el Voto”, uno de los proyectos más relevantes del Consejo Nacional Electoral, fue un aporte a la disminución de los porcentajes de ausentismo en el país y a la participación activa y responsable de la ciudadanía en los procesos de elección popular. Este proyecto tuvo como objetivo desarrollar e implementar procesos formativos para motivar una plena conciencia democrática de acción ciudadana con relación al ejercicio de losderechos políticos consagrados en la Constitución. Los niveles de ausentismo en el Ecuador, que iban desde el 29% en el 2004, hasta un 22% en el 2011, nos mostraban que era importante doblar los esfuerzos para no solo cumplir con nuestro deber Constitucional de organizar y vigilar las elecciones en el país; sino también comprometernos con la democracia, la ciudadanía y el fortalecimiento del sistema de partidos y el sistema electoral. Adicionalmente, el mandato constitucionalconsagrado en el artículo 62, que establece el voto facultativo para las personas entre dieciséis y dieciocho años de edad, las mayores de sesenta y cinco años, las ecuatorianas y ecuatorianos que habitan en el exterior, los integrantes de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, y las personas con discapacidad; nos planteaba el reto de conseguir una real inclusión en los procesos de electorales. En años anteriores, por ejemplo, la participación electoral de jóvenes entre 16 y 18 años había bordeado el 72% en el año 2011, y el 62% en el 2013; cifras que demuestran la importancia de un trabajo comprometido desde la Función Electoral con estos actores sociales. Con estos retos, comenzamos el trabajo territorial, en primera instancia, convocando un grupo de líderes formadores y capacitadores, capaces de transmitir a la ciudadanía el mensaje principal de este proyecto: “tu voto construye democracia”. Mediantela vinculación directa del Consejo Nacional Electoral con la ciudadanía, buscamosalgo más que una campaña. Durante cientos de talleres realizados en las 24 provincias del país, los jóvenes, adultos, miembros de organizaciones sociales, hombres y mujeresque asistieron, reflexionaron profundamente sobre lo que hasta el momento habia sido su rol como votantes. “Depositar un papel en una urna”, “cumplir con una obligación”, “obtener el certificado”, fueron muchas de las respuestas en un inicio. Sin embargo, luego del proceso nos encontramos con una ciudadanía empoderada, una ciudadanía que conocía que su derecho implica también un poder fundamental, que es el poder de decidir el futuro de su familia, de su comunidad y de su país. Logramos que desde octubre del 2013 hasta febrero del 2014, más de 170 mil ciudadanas y ciudadanos se involucren en este importante proceso, algo que para las elecciones 2014, se volvió un resultadoestratégico. En las elecciones seccionales que se desarrollaron este año, se eligieron Prefectos, Alcaldes, Concejales y Representantes de las Juntas Parroquiales, que son los funcionarios más cercanos a la ciudadanía, son precisamente los que por mandato constitucional, velan por las soluciones más inmediatas que afectan la vida de la comunidad. Los resultados estuvieron a la vista, las elecciones de febrero del 2014 se desarrollaron con normalidad en la mayoría de cantones y provincias del país (a excepción de casos aislados que ameritan otro tipo de análisis) y adicionalmenteaportamos en la dismunicióndel porcentaje de ausentismo a un 17%, lo que implicó que de un total de 11.582.025 de electores, 9.569.163 acudieran a las urnas. En este contexto, está claro para nosotros que el poder del voto radica en consolidar y reafirmar una democracia cada vez más representativa, participativa y ciudadana. El sufragio es una forma de expresión del ciudadano sobre la política,una crítica a un modelo de gobierno o una formade legitimidad. El voto es una toma de decisión, una postura política y como tal debe hacerse con responsabilidad, pues en cada proceso eleccionario se construye un nuevo capítulo de la historia del país. Ese es el poder del voto. De ahí que este proyecto, con sus resultados contundentes, tanto cuantitativos como cualitativos, plantee a las autoridades actuales del Consejo Nacional Electoral, y a las futuras, un compromiso de continuar impulsando esa ciudadanía crítica, activa y responsable.Compromiso que hoy asumimos completamente.
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